Diezmar es sembrar

Diezmar no es tirar el dinero a la calle, es sembrar. Cuando sembramos semillas, no las estamos tirando; sino las estamos sembrando para poder cosecharlas más tarde. La cantidad de la cosecha depende de cuánto hayamos sembrado. Esto es cierto también respecto a diezmar/ofrendar. Escribiendo a la iglesia de Corinto respecto a las ofrendas, Pablo dijo:
El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará (2 Corintios 9:6).
Dios quiere proveer dinero para el mantenimiento de Sus iglesias y para enviar a Sus siervos a predicar el evangelio al mundo. ¿Cómo hace Dios esto? Él nos da dinero para que podamos ofrendar para Su obra. Él quiere ayudarnos a ser generosos. La Biblia dice:
Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra (2 Corintios 9:8).
El Señor Jesucristo mismo es nuestro ejemplo en este asunto de ofrendar. La Biblia dice:
Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos (2 Corintios 8:9).

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