La voluntad, el plan y proyecto de Dios no es: opresivo, esclavizante sino liberador

¿Ustedes comen los días de domingo?
¿Las mujeres cocinan los domingos?
¿Se imaginan que hoy nos prohibieran cocinar en domingo?
¿Ir al mercado a comprar para hacer el almuerzo?

No dudo de que los domingos han de tener un carácter de ocio, de descanso, tanto para tener un poco más de tiempo para Dios como también para nosotros.
Pero Dios no me pedirá cuentas si he preparado un buen almuerzo. Tampoco me pedirá cuentas si me he divertido con mis amigos yendo al fútbol.

Al fin y al cabo, tampoco ahora es el hombre para el domingo sino el domingo para el hombre:
¿Que los domingos y las fiestas son para descansar y para ir a Misa?
Claro que sí. Y los necesitamos.
¿Que los domingos tengo que trabajar porque mis hijos no tienen pan?
Pues tu mejor culto a Dios, también en domingo, será el que tus hijos puedan comer hoy.
Dios prefiere que tú puedas comer y tus hijos también, aunque sea domingo.
Dios prefiere más nuestra caridad que nuestra hambre en domingo.
Dios prefiere la alegría de nuestro corazón a la tristeza y bostezo de nuestros estómagos vacíos, en domingo.
Dios tiene leyes y normas y preceptos, pero no para atar y esclavizar al hombre sino para hacerlo libre.

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