No temas a la muerte

Una noche, mientras la arropaba en la cama, María le habló a su padre del temor que sentía ante la muerte.

—Papá, tengo miedo de morir—dijo—. ¿Qué sucederá?

—Cuando hacemos un viaje en tren, ¿en qué momento te doy el billete? —preguntó él.

María: —Justo antes de subir al tren.

—Eso es —dijo el su padre—. No te lo doy hasta que lo necesitas.

Pues lo mismo pasa con la muerte. Dios te dará lo que necesites cuando llegue el momento. No antes.

Sean cuales sean las dificultades que esconda el futuro (muerte, persecución, soledad, rechazo), Dios estará ahí para darnos lo que necesitemos cuando lo necesitemos.

“Aunque camine por cañadas oscuras, no temeré mal alguno porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23: 4.

Él jamás nos defraudará.

“porque yo sé en quién he puesto mi confianza y estoy seguro de que él es capaz de guardar lo que le he confiado hasta el día de su regreso” (2 Timoteo 1:12)

Anuncios