Los regalos de la pascua

El regalo de la paz, como reconciliación de Jesús con los suyos.

El regalo del Espíritu Santo, que los recrea en los hombres nuevos.

El regalo de la misión, por la que los hace continuadores de su obra.

El regalo del poder de perdonar, como expresión del amor pascual de y en la comunidad.

Durante la Pasión le fallaron prácticamente todos.
Unos se dieron a la fuga o se escondieron. Nadie dio cara por él.

Otro lo negó abiertamente, negando ser su discípulo e incluso conocerle.

Por eso, en la Pascua: Se sienten avergonzados y temerosos. Les da miedo su presencia.

Y lo primero que Jesús hace es devolverles la alegría de la reconciliación regalándoles el don de la paz y del perdón.
Además es preciso reconstruirlos por dentro. Y les regaló el don del Espíritu Santo. Los recrea. Si en la creación Dios sopló en las narices de Adán haciéndolo un ser viviente, ahora sopló sobre ellos, regalándoles no solo el don de la vida sino su propio Espíritu. Les hace los “hombres nuevos de la Pascua”.

Y les regala la confianza de encomendarles la continuación de la misión que el Padre le había encomendado a Él.

 

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